Se conoce como Contrato de Futuros al acuerdo que obliga a ambas partes contratantes a vender o compra un número pre determinado de valores o vienes (activo subyacente) dentro de una fecha en el futuro anteriormente determinada, de igual manera con un precio pre-establecido.
Aquellos contratos de futuros que se realizan sobre metales preciosos, materias primas, mercadería y productos agrícolas son realizados desde hace más de 200 años. En cuanto a productos financieros, sólo se realizan desde hace un par de décadas, los cuales se realizan de corto, mediano o largo plazo, sobre acciones, índices bursátiles y divisas.
Debido a que un contrato de futuro se puede realizar con una intención de mantenerlo hasta una fecha dada, de igual manera puede usarse como herramienta de cobertura en una operación especulativa, debido a que no se necesita tener la posición abierta hasta el momento de su vencimiento, ésta puede cerrarse usando una operación de signo contrario a la fecha primaria. En caso de tener una posición compradora, es posible cerrar ésta antes de la fecha de clausura, tan solo con vender los contratos compradores que le pertenezcan. En caso contrario, una persona que tenga una posición vendedora puede cerrar ésta antes del tiempo requerido dirigiéndose al mercado y comprando la cantidad de contratos de futuros necesarios para compensar. La compra de un futuro se define como un contrato estandarizado que representa para el que compra la obligación de comprar el activo subyacente, según un precio previamente fijado, el cual es llamado precio del futuro, según una fecha de vencimiento acordada en el contrato. Si sucede que una vez que se ha llegado a la fecha de vencimiento del contrato el precio futuro resulta menor al precio de liquidación, resultará en beneficios, lo opuesto resultará en pérdidas.
Los motivos por los cuales alguna persona podría estar interesada en contratar un futuro son dos; son explicados a continuación:
- Operaciones de cobertura: la persona posee o poseerá en un futuro el bien subyacente (ya sea gas, manzanas, oro, petróleo, laptops, etc.) y estará dispuesto a venderlo, pero en el futuro. Usando esta operación se asegura un precio que no cambiará en el mañana.
- Operaciones Especulativas: con esto la contratante trata de especular sobre la evolución que presentará su precio desde la fecha indicada en el momento que se cree el contrato, hasta la de finalización.
Estar largo
La persona que compra contratos de futuro toma una posición larga, por esto está en todo su derecho el recibir en la fecha de finalización del contrato el activo del que fue objeto la negociación. En pocas palabras representa el comprar hoy, asegurar el precio, pero vender mañana, o invertir para luego recuperar el capital más la plusvalía.
Estar corto
El que vende contratos de futuros opta por una posición corta, y por esto cuando llegue la fecha de finalización le tocará entregar el activo que le corresponde al comprador, y obteniendo por su parte una cantidad de dinero previamente acordada a la hora de hacer el contrato de futuros. En pocas palabras es financiarse un día al vender un activo que tal vez no se tenga a la mano, pero teniendo en cuenta que ahora tendrá la obligación de entregarlo en un futuro establecido.